
Cada cosecha posee sus propios matices, pero todas comparten una misma intención: conservar la expresión más auténtica de la aceituna.
El aceite de Jaén que producimos
El carácter de una cosecha
El aceite de oliva virgen extra es el zumo puro de la aceituna obtenido únicamente por medios mecánicos y sin tratamientos químicos. Para recibir esta denominación debe cumplir estrictos parámetros de calidad, convirtiéndose en la categoría más alta dentro del aceite de oliva.
Nuestro AOVE está pensado para apreciarse en crudo. Sobre una tostada, acompañando una ensalada o como toque final de cualquier plato, aporta aromas y matices que se perciben mejor cuando no se somete a altas temperaturas.
Presenta un frutado equilibrado con recuerdos a manzana verde, plátano y almendra dulce, acompañados por ligeras notas herbales y de tomate. En boca resulta armonioso, con un amargor moderado y un picor elegante que aparece de forma progresiva sin imponerse al resto de sabores.


Conservación y consumo
Nuestro aceite está especialmente indicado para consumir en crudo, donde sus aromas y matices pueden apreciarse plenamente. Es ideal para tostadas, ensaladas, verduras, quesos o para terminar platos antes de servirlos.
Para mantener sus propiedades en óptimas condiciones, se recomienda conservar la botella en un lugar fresco y seco, protegida de la luz directa y alejada de fuentes de calor.
Si se conserva correctamente, el aceite de oliva virgen extra abierto puede mantener sus propiedades hasta tres años, permitiendo disfrutar de su calidad mucho más allá de la fecha de elaboración.
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