
Aceite de cosecha temprana
Cuando el momento lo es todo
El momento de la recolección marca gran parte de la personalidad de un aceite de oliva virgen extra. Recoger la aceituna antes de que alcance su madurez completa, cuando todavía permanece verde, permite capturar toda la intensidad aromática y las características que hacen único a un AOVE de cosecha temprana.
Es una decisión que influye en cada etapa del proceso y que define el carácter de nuestro aceite desde el árbol hasta la botella.
Desde la recogida hasta la molturación transcurren menos de cinco horas. Reducir al máximo este tiempo permite preservar mejor los aromas y cualidades naturales de la aceituna, evitando alteraciones innecesarias durante el proceso.
La extracción se realiza únicamente por medios mecánicos y a baja temperatura, siempre por debajo de los 21 °C. Este control permite conservar los matices aromáticos y mantener intacta la personalidad del fruto. El resultado es un aceite expresivo, equilibrado y fiel a la aceituna de la que procede.

Nota de cata
Lo que el aceite cuenta
Cada cosecha expresa matices propios, pero la recolección temprana aporta una personalidad fácilmente reconocible. Son aceites más frescos, intensos y complejos, donde el carácter de la aceituna se percibe con mayor claridad.
En nariz predominan los aromas vegetales y frutados, con recuerdos a hierba fresca, hoja de olivo, tomate y frutas verdes. Un conjunto aromático vivo que refleja el momento de la recolección.
En boca presenta una entrada equilibrada, acompañada por un amargor limpio y un picor progresivo que aparece de forma elegante. Son precisamente estas sensaciones las que distinguen a los aceites de cosecha temprana y les confieren una personalidad especialmente apreciada para el consumo en crudo.

Más rutas por descubrir
Sigue explorando a tu ritmo











