
Nuestra filosofía
Una forma de entender el campo
Nuestros olivares se cultivan sin herbicidas ni productos químicos, permitiendo que la vegetación que nace entre los olivos forme parte del paisaje de manera natural.
Esta forma de trabajar favorece la biodiversidad del entorno y permite que plantas silvestres y hierbas medicinales sigan creciendo junto al cultivo. Creemos que cuidar el suelo es una parte fundamental del proceso, porque de él depende gran parte del equilibrio que sostiene cada cosecha.
También procuramos aprovechar los recursos que el propio campo nos ofrece. Las ramas procedentes de la poda se utilizan como combustible y la ceniza resultante regresa posteriormente al olivar como abono natural. Una forma sencilla de devolver a la tierra parte de lo que nos aporta y reducir la necesidad de recursos externos.

Compromiso con el entorno
La sostenibilidad también es una parte importante de nuestro proyecto que implica reflexionar sobre todo aquello que sucede después de la cosecha. Por eso buscamos materiales que nos permitan proteger el aceite y, al mismo tiempo, reducir el impacto asociado a su envasado.
Utilizamos botellas de vidrio verde oscuro fabricadas con un alto porcentaje de vidrio reciclado, un material duradero, reciclable y especialmente adecuado para proteger el aceite de la luz. Los dosificadores son de acero inoxidable y están pensados para reutilizarse botella tras botella, evitando generar residuos innecesarios.
Todo ello se presenta en cajas de cartón reciclado y reciclable, porque entendemos que el cuidado por el entorno continúa más allá del olivar y acompaña al producto hasta llegar a tu mesa.

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